Archivos Mensuales: julio 2010

6. Armonía en equipo

Conversando con un sabio líder empresarial, en una conferencia que recientemente condujimos, me afirmaba que el éxito financiero, comercial y social que había logrado su empresa, se lo debía a su afán de buscar gente que al ser parte de su empresa, logrará alinear sus conocimientos, actitudes y destrezas no sólo para lograr sus objetivos individuales, sino para que el alcanzarlos contribuyeran a que sus colegas de trabajo alcanzaran los suyos.

Muchos son los casos propios y ajenos en los cuales personas altamente competentes pasan por encima de los demás para lograr lo que buscan, perjudicando a su equipo, a su organización y a sus clientes y proveedores. Buscan su bienestar a costa de otros.

Armonía, viene del latín harmonía, que significa ajustamiento y combinación. En música es la unión y combinación de sonidos simultáneos y diferentes, pero acordes. En lingüística, es la bien concertada y grata variedad de sonidos, medidas y pausas que resulta en la prosa o en el verso por la feliz combinación de las sílabas, voces y cláusulas empleadas en él. En general, armonía es la conveniente proporción y correspondencia de unas cosas con otras y desde el punto de vista humano, es la amistad y buena correspondencia entre personas.

Si queremos un equipo de resultados altamente sobresalientes, que supere el desempeño de cualquier otro competidor, necesitamos que sus integrantes sean capaces de armonizar sus talentos, poniéndolos al servicio de su equipo y no al de sí mismos. Para jugar, trabajar y disfrutar en equipo, cada miembro debe dejar de lado su ego, ponerse al servicio del colectivo, siempre y cuando el hacer esto no vaya contra su filosofía y estrategia; pues de nada sirve una persona en un equipo que trabaje sacrificando quien es para servir una causa que no le permita cumplir su misión y visión de vida. La armonía en equipo es determinante para el logro trascendente de una familia, organización o país y sólo se logra cuando respetamos y valoramos al otro así sea diferente.

Fernando Sánchez-Arias
El Universal
fsa@fernandosanchezarias.com

¿Ingeniero o Gerente?

En el marco de las 1ras Jornadas Científicas Tecnológicas de Pasantías Industriales de la Unefa Núcleo Zulia, me correspondió impartir la Ponencia “¿Ingeniero o Gerente?”.

Luis Castellanos
Tópicos Gerenciales

5. Libertad Emocional

Es en la emergencia o el conflicto donde se mide el control emocional del ser humano.”    takumi

Cuando las cosas están bien, cuando hay bonanza económica o bienestar familiar, laboral y social, cuando nuestra pareja nos quiere y nuestros padres e hijos están saludables es muy fácil demostrar emociones sanas como la alegría, el amor, la ecuanimidad, el amor erótico. A menos que tengamos una patología que requiera asistencia psicológica o psiquiátrica, en momentos de tranquilidad, armonía y prosperidad los seres humanos mostramos conductas emocionalmente saludables.

Pero muy diferente es como respondemos cuando enfrentamos una crisis matrimonial, el despido inesperado del trabajo, la enfermedad de un ser querido, el acoso de un jefe o colega sociópata, un asalto o secuestro express, la noticia de que nuestra hija está embarazada del noviecito del liceo o que partieron el vidrio de nuestro carro para robarse el reproductor y el maletín o la cartera con todos nuestros documentos. Es en momentos como estos, en los cuales ponemos a prueba no sólo nuestra inteligencia cognitiva para saber qué hacer, sino nuestra inteligencia emocional para identificar qué emoción se dispara con la situación enfrentada y elegir la mejor para salir airosos de ese suceso.

Libertad es poder hacer lo que deseamos, necesitamos y merecemos respetando el espacio para que otros puedan lograr lo mismo. Libertad emocional es la capacidad y posibilidad de sentir lo que quiero sentir, lo que necesito sentir y merezco, sentir permitiendo que otros puedan hacer lo mismo. La inteligencia emocional acuñada por Daniel Goleman, gracias al trabajo seminal de Peter Salovey, demuestra cómo el ejercicio de la libertad emocional supera competencias técnicas en trabajos clave: puedes estar muy preparado o ser muy capaz para hacer bien un trabajo, pero demostrar libertad para expresar la mejor emoción de la mejor manera te distingue en los peores momentos.

Fernando Sánchez-Arias
El Universal
fsa@fernandosanchezarias.com

4. Esencia y raíces

“Por encima de mi historia familiar y de la crisis que vivimos en nuestro país me siento agradecido por la familia con la que cuento y por la tierra en la que nací”.

Esta frase refleja claramente lo que buscamos en el cuarto de los trece saltos para desarrollar liderazgo personal y profesional: distinguir claramente la influencia que las raíces sociales y culturales de nuestra familia y los mapas aprendidos en los diferentes espacios de interacción que hemos vivido, poseen en nuestra esencia y en el actual desempeño personal, familiar, académico, organizacional y comunitario.

En este salto, el o la líder, realiza un mapa de sus figuras maternas y paternas, de los modelos de referencia que tuvo en su infancia, adolescencia y juventud adulta, identificando los patrones y perfiles que impactaron su visión, misión, valores, objetivos, actitudes, acciones y relaciones. Conociendo cómo influye su crianza, valores y comportamientos aprendidos, él o ella pueden determinar qué le ayuda y qué le limita u obstaculiza el logro de los objetivos en su vida personal, familiar y laboral; con el fin de continuar haciendo lo que potencia el logro de sus objetivos y evitar o eliminar del todo aquellas conductas que le alejan de lo que necesita, quiere y merece en su vida. No puedo cambiar mi pasado, pero puedo aprender de lo que viví y perfilar el cómo voy a actuar en el presente para obtener el futuro que merezco.

De igual forma, pasa con la cultura nacional y religiosa con la cual nos identificamos. En qué medida los valores, usos y costumbres de una cultura o religión determinada me acercan o alejan de lo que dignamente busco alcanzar para mí y para los míos, logrando el bienestar individual y colectivo que toda sociedad de avanzada requiere.

Esto exige un ejercicio de integración, limpiando y sanando las relaciones enfermas, haciendo borrón y cuenta nueva, soltando lastres de la familia o el gentilicio, y fortaleciendo las bases para las acciones y logros que ansiamos.

Fernando Sánchez-Arias
El Universal
fsa@fernandosanchezarias.com

3. Crear e innovar

“Creatividad es mirar algo y pensar una nueva manera de hacerlo para mejorarlo” -Takumi

Una de las competencias que más buscan los directivos en su gente es la capacidad para ser creativo e innovar procesos y productos. Contar con iniciativa, con originalidad, con la habilidad de proponer nuevas opciones y realidades para hacer que una tarea se realice más rápida, productiva, rentable, eficiente y satisfactoriamente es una característica distintiva entre los trabajadores, colaboradores, gerentes y directivos excelentes y altamente competentes.

En esta tercera entrega de los 13 Saltos para el Liderazgo Personal y Profesional, distinguimos la creatividad como el conjunto de conocimientos, actitudes y destrezas que hacen que una persona vea lo que otros no ven, permitiéndole crear cosas nuevas, sean piezas de arte, productos o procesos. La innovación exige que eso que se ha creado cubra una necesidad de mercado y sea colocado en el mismo para sus usuarios y consumidores, para evitar el juicio criollo de “muy bonito pero eso nadie lo va a comprar” o el de “muy bueno pero es muy difícil de usar”.

Esta capacidad no es exclusiva de algunos pocos “elegidos”. Todo aquel que desee, puede aprender a ser más creativo de lo que es. Entre algunas acciones que pueden ejecutarse, están: (1) aprender cómo usar ambos hemisferios (lógico y creativo) del cerebro, (2) usar mapas mentales, y (3) emplear técnicas y herramientas de estimulación creativa como las de Tony Buzan, Edward de Bono, Michael Michalko, Alex Osborn o Roger von Oech.

La creatividad en la solución de problemas es determinante en mercados y entornos con la alta volatilidad e incertidumbre que vivimos en estos tiempos de crisis y cambios acelerados. Los clientes exigen productos y servicios cada vez mejores y poseen la libertad de poder para cambiar de proveedor cuando quieran y como quieran, haciendo muy vulnerables a quienes dependen de sus consumidores para sobrevivir, mantenerse y crecer.

Fernando Sánchez-Arias
El Universal
fsa@fernandosanchezarias.com

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