Archivos Mensuales: octubre 2009

El nuevo Supervisor

Fruit stand.

Juan trabajaba en una empresa hace dos años, siempre fue muy serio, dedicado y cumplidor de sus obligaciones, llegaba puntual y estaba orgulloso de que en dos años nunca recibió una amonestación.

Cierto día buscó al gerente para hacerle un reclamo:

– Señor, trabajo en la empresa hace dos años con bastante esmero y estoy a gusto con mi puesto, pero siento que he sido postergado.

Mire Rogelio, ingresó a un puesto igual que al mío hace solo 6 meses y ya está siendo promovido a Supervisor.

– Uhmmmm – mostrando preocupación el gerente – le dice: Mientras resolvemos esto, quisiera me ayudes a resolver un problema.

– Quiero dar fruta al personal para la sobremesa del almuerzo de hoy. En la bodega de la esquina venden fruta. Por favor, averigüe si tienen naranjas.

Juan se esmeró en cumplir con el encargo y en 5 minutos estaba de vuelta.

– Bueno Juan, ¿qué averiguaste?

– Señor, tienen naranjas para la venta.
– ¿Y cuánto cuestan?
– Ah… No pregunté por eso.
– Ok, pero viste si tienen suficientes naranjas para todo el personal?

– Tampoco pregunté por eso señor.
– ¿Hay alguna fruta que pueda sustituir la naranja?
– No se señor, pero creo…
– Bueno, siéntate un momento.

El gerente cogió el teléfono y mandó llamar a Rogelio.
Cuando este se presentó, le dio las mismas instrucciones que le diera a Juan y en 10 minutos estaba de vuelta.

Cuando Rogelio retornó el gerente pregunta:

–Y bien Rogelio ¿que noticias me tienes?
–Señor, tienen naranjas, lo suficiente, para atender a todo el personal y si prefiere también tiene plátano, papaya, melón y mango. La naranja esta a 15 pesos el kilo. El plátano a 2.20 la mano, el mango a 0.9 el kilo, la papaya y el melón a 2.8 pesos el kilo. Me dice que si la compra es por una cantidad nos dará un descuento del 8 %. He dejado separada la naranja pero si usted escoge otra fruta debo regresar para confirmar el pedido.

–Muchas gracias Rogelio, pero espera un momento…
–Se dirige a Juan, que aun seguía esperando estupefacto y le dice:
–Juan, ¿qué me decías?
–Nada señor, eso es todo con su permiso…

MORALEJA: Es importante hacer nuestro mejor esfuerzo aun con las tareas más sencillas, ya que de otra forma nadie nos confiara tareas de mayor importancia. Todos las veces que empleamos correctamente la información, tenemos la oportunidad de imprimir nuestra marca personal.

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