Archivos Mensuales: febrero 2009

La diferencia entre lo Ordinario y lo Extraordinario.

nordstromUna maestra de Oregón fue a una tienda Nordstrom para comprar un folleto de un dólar de cómo enlazar bufandas.

La empleada le dijo que los folletos se habían agotado. Cuatro semanas más tarde, la maestra revisó su correo y, para su sorpresa, observó que le habían enviado dos folletos en forma gratuita.

Este gesto la convirtió en una clienta fiel de Nordstrom, aunque el negocio no tenía lo que ella quería la primera vez que fue.

Sin embargo, esa no es toda la historia. No existe una tienda Nordstrom en la ciudad donde vive la maestra. Ella manejaba doscientos cincuenta kilómetros de ida y vuelta para comprar en ese negocio que se tomó el tiempo y la molestia de compensarla por el hecho de no tener un folleto simple y barato.

A veces no podemos dar a nuestros clientes o compañeros de trabajo lo que quieren con exactitud. Pero la forma de actuar para arreglar un error o una omisión puede crear tal sentido de lealtad y satisfacción que el cliente sentirá como si hubiesen cumplido con su pedido.

¿Qué recuerdan los clientes de usted del momento en que no pudo cumplir con un pedido? ¿Solo que no pudo proveerles lo que querían? ¿O quizá, la forma creativa y servicial en que cambió la situación en positiva?

La diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario es ese pequeño extra.

Vía Renuevo de Plenitud

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Cuando sonreír es un buen negocio

“La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.” Benjamin Franklin

sonrisaLa mayoría de las palabras, acepciones, frases, que se relacionan con el trabajo, no tienen que ver nada con la alegría de laborar, con la vocación de obrar, con el honor de hacer algo útil por la patria.

Parece que trabajar con alegría luce como el privilegio de algunos, o un sentimiento que no aparece relacionado con el trabajo diario.

Las frases son más o menos así: “Trabajar es tan malo que hasta nos pagan por hacerlo”. “Si el trabajo es bueno para la salud, que trabajen los enfermos.” “Si trabajar nos hiciera ricos, los burros tuvieran chequera”. Hasta las canciones deploran el trabajo: “…el trabajar yo se lo dejo todo al buey, porque el trabajo lo hizo Dios como castigo.” “Arrastrar la dura cadena, trabajar sin tregua y sin fin, es lo mismo que una condena, que ninguno puede eludir.”

La raíz etimológica de la palabra trabajo, el diccionario de la Real Academia Española nos dice que proviene de trabajar, y ésta del latín “tripali?re”, de tripal?um (tres palos), una especie de yugo constituido de tres palos, en el cual amarraban a los esclavos para azotarlos. Esto parece más una acepción adaptada a nuestra extracción judeo-cristina que nos obliga a “trabajar con el sudor de tu frente”, y nos condena a vivir “el trabajo como el resultado de un castigo divino”.

Quizás de esta raíz provengan nuestras frases de uso diario: ¡Pasé un trabajo…! ¡Me costó un trabajo enorme! “Trabajo de parto”. “Le hicieron un trabajo de brujería”. En fin no parece estar muy relacionado el trabajo con la alegría.

En las empresas se afirma: “Seriedad, que estamos trabajando”. “Cuándo van a dejar de manguerear y se van a poner a trabajar”.

En las empresas de avanzada, está demostrado que la eficiencia y la productividad en el trabajo, es directamente proporcional a la alegría y la diversión de las personas en su puesto de labores.

La alegría es un privilegio natural de la gente feliz, es creada a voluntad por quienes creen que la vida es bella, y que las personas son esencialmente buenas. Este es el mensaje que debemos llevar a nuestras empresas: Gente feliz, empresas productivas.

El gerente de hoy, para lograr que su gente sea productiva, podría realizar una lista de las cosas que la empresa puede poner en marcha, para hacer que los trabajadores estén alegres durante sus labores. La pregunta qué se debe formular es: ¿Qué hacer para que la gente “cante” durante su horario laboral?

Poner en marcha ejercicios físicos, sugestiones positivas en todas las áreas laborales, conferencias acerca de la felicidad y la alegría, meditaciones colectivas acerca de lo que nos hace felices, son algunas estrategias que puedan establecerse para garantizar la alegría en la empresa, y con ello las ganancias y rentabilidad.

Adrián G. Cottín Belloso

Vicepresidente ejecutivo PCO´s International

http://adriancottin.com

adrian.cottin@pcos-international.com


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