Archivos Mensuales: noviembre 2008

Los jefes incompetentes también son malos para el corazón

Un estudio médico realizado recientemente en Suecia, encontró que el riesgo de que un trabajador desarrolle angina de pecho, ataques cardíacos, o sufra algún otro problema cardiovascular serio; estaba relacionado -en forma directa- con la incompetencia de su jefes y las malas condiciones de trabajo.
“Este estudio es el primero que nos aporta evidencias de una relación directa y objetiva entre las prácticas de management de una empresa o de un grupo humano y el riesgo cardíaco que pueden sufrir sus empleados”, asegura la investigadora Anna Nyberg, coordinadora del estudio y miembro del departamento de salud pública de los respetados Karolinska Institute.
Nyberg, que también es investigadora de la universidad de Estocolmo, agrega que “mejorar las habilidades de los managers tiene una directa relación con la reducción del estrés que sufren las personas que integran un grupo de trabajo. Y mejora –en general- la salud de dicho espacio”.
¿Cómo se logra esto? Con medidas simples: “Asegurando que los responsables de conducir a un grupo humano provean -en forma regular- a sus miembros con adecuada información, contención, remuneración. Que deleguen poder en relación a las responsabilidades, tengan claridad en las expectativas relacionadas con cada uno de los integrantes y les devuelvan a cada miembro un adecuado feedback”.
El trabajo de Nyberg y sus colegas se publicó en la última edición del mes de noviembre de la revista especializada “Occupational and Environmental Medicine”.
Según lo investigado por los especialistas, para los empleados las características de un buen jefe incluyen un las siguientes:
* ser considerado con los empleados
* fijar objetivos claros
* tener expectativas realistas
* saber comunicar
* saber dar feedback a cada empleado
* saber manejar los cambios
* involucrar a los miembros del equipo en los procesos de decisión
* saber delegar autoridad y responsabilidad
EL TRABAJO
Para concretar este estudio el equipo investigador es recolectó datos de más de 3000 trabajadores suecos. Esos hombres tenían entre 19 y 70 años de edad, y recibieron cuidadosos exámenes cardiovasculares entre los años 1992 y 1995. Luego, se siguió la salud de estas personas y sus registros de enfermedades cardiovasculares hasta el año 2003.
Lo que comprobaran los expertos es que sí los trabajadores consideraban que su jefe era competente, esas personas tenían un riesgo menor de desarrollar problemas cardíacos.
En cambio, sí los trabajadores consideraban que las habilidades de su líder eran pobres, su riesgo de enfermedades cardíacas crecía. Y, además, el riesgo de enfermedades aumentaba a medida que transcurría más tiempo laboral en un grupo de trabajo considerado estresante.
Vía MSN Salud y Bienestar
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Claves gerenciales para entornos turbulentos

Los cambios en el entorno político reciente en nuestro país han ido acompañados de cambios regulatorios que, a su vez, han incrementado los riesgos y costos de las empresas en Venezuela. Esta dinámica es percibida por los empresarios y gerentes venezolanos como un mal irremediable del cual es casi imposible sobrevivir una vez que lo padecen. Sin embargo, si bien es cierto no podemos evitar la incertidumbre, existen maneras para lidiar con ella. Un primer paso en este sentido es identificar la lógica que guía al regulador para actuar en esa dirección y, el segundo, identificar las acciones estratégicas que se pueden seguir para sobrevivir o salir ganando de una acción regulatoria del Estado.

¿Cómo piensa el regulador? Es difícil imaginarse que existe una lógica detrás de hechos tan disímiles como la reversión de la privatización de Cantv y la promulgación de Lopcymat, pero la hay. El regulador tiene dos argumentos principales para justificar sus acciones: de eficiencia y de equidad (distributivos). Cuando la eficiencia es el objetivo, el regulador busca la óptima utilización de los recursos de los cuales dispone la sociedad. Cuando la distribución es el argumento, el regulador busca mayores niveles de equidad y justicia social. En el caso de nuestro país, los argumentos distributivos y cooperativos han sido los más usados para postular el nuevo modelo productivo enmarcado en el socialismo del siglo XXI.

¿Se puede gerenciar la regulación? La mayoría de las acciones estratégicas para sobrevivir en el entorno hiper regulado venezolano dependen del mecanismo empleado por el regulador. Entre los más usados están la regulación de precios, la regulación de la oferta y la regulación laboral. Una manera de aplicar la regulación de precios ha sido a través de la fijación del precio de bienes y servicios en sectores considerados básicos; ésta intenta forzar a los oferentes a que fijen un precio por debajo de lo que se fijaría en ese mercado si se ajustara a la oferta y la demanda. Una empresa que identifica a tiempo que sus productos pueden ser caracterizados como básicos, entonces pudiera innovar ofreciendo diferentes calidades o servicios que separa un bien básico de uno de lujo.

Otra respuesta que ha mostrado en muchos casos que puede ser un gran aliado de las empresas, si se emplea de manera anticipada, es la formación de cooperativas. Ellas pueden ser alianzas inteligentes entre una empresa y trabajadores que le prestan un servicio, si conocemos la manera en que funcionan y el contexto en el cual es conveniente. Lo más interesante de esta modalidad de respuesta es que ambas partes, empresas y trabajadores, pueden beneficiarse. Además, permite satisfacer las expectativas del regulador y es válido en múltiples contextos.

La gerencia de la regulación requiere que el gerente desarrolle una visión estratégica de este fenómeno: esta es la clave para incrementar las posibilidades de éxito de los negocios en Venezuela en estos tiempos. La experiencia de numerosas empresas en tiempos recientes muestra que la respuesta reactiva al entorno altamente regulado es la estrategia menos acertada.

Jaynne Carolina Rivas

Vía Diario El Universal

Los 10 peores errores que se puede cometer al cambiar de trabajo

entrevistaCambiar de trabajo no es fácil. La mitad de las personas en el mundo piensan que has perdido la cabeza. Los reclutadores dicen que nunca encontrarás trabajo de nuevo y tus familiares contribuyen con la rutina de “te lo dije”…  Pero para muchas personas que se sienten estancadas y/o aburridas, y que tienen muchas habilidades que ofrecer pero que no los emplean para que las desarrollen, cambiar de trabajo es el único camino para no perder la razón.

Sin importar la estrategia que vaya a emplear para cambiar de empleo, no cometa alguno de los siguientes errores:

1. No busque un trabajo en otra área sin haberlo pensado bastante

No hay nada peor que saltar sin mirar previamente. Asegúrate que no estás escapando de un área en donde te sientes tan mal como en el trabajo anterior. Asegúrate de hacer un estudio completo y concienzudo antes de tomar la decisión. 

2. No busques otras áreas de moda, a menos que funcionen para ti

No tratarías de ponerte el traje o vestido de tu prim@ flac@, entonces ¿por qué cambiar de área o trabajo solo porque funciona para tu prim@? Las personas que tratarán de ayudarte vendrán a “calentarte la oreja”. En vez de hacerle caso a sus sugerencias, toma tiempo para considerar tus opciones. Decide realmente lo que quieres hacer. ¿Vas a cambiar a otro trabajo sólo porque está de moda?

3. No cambies a otro trabajo sólo porque a tu amigo le va muy bien

Busca suficiente información acerca de los trabajos que estás considerando, ya sea por Internet, a través de lecturas e investigación. Tener entrevistas con compañeros de estudio, colegas, amigos o familiares es na manera amena de obtener información.

4. No te apegues a las posibilidades que ya conoces

Amplía tu percepción de lo que puede trabajar para ti. Lee perfiles de trabajo y explora campos laborales nuevos.

 5. No dejes que el dinero sea el factor decisivo

No hay suficiente dinero en el mundo para hacerte feliz, si tu trabajo no te satisface. La insatisfacción en el trabajo y el estrés ocupan el primer lugar en problemas de salud en adultos que trabajan. Y ello es particularmente cierto para los que cambian de trabajo, que muchas veces perciben menos sueldo hasta que incursionan en otro campo.

6. No te guardes la insatisfacción para ti solo y no trates de hacer el cambio sin ayuda

Este es el momento de hablar con personas (probablemente aún no con tu jefe). Amigos, familia y colegas necesitan saber que piensas hacer, para que puedan ayudarte inclusive haciéndote llegar ofertas que no son publicitadas públicamente.

7. No regreses a estudiar a menos que de verdad te hayas dado cuenta que te hace falta

Nunca se es demasiado viejo para ser pasante o para ser voluntario en un nuevo cargo o trabajo. Hay muchas maneras de adquirir experiencia que no te costará nada, excepto tu tiempo.  Un nuevo título universitario o diploma quizás no haga que el mundo se levante y aplauda. Debes estar seguro hacia dónde quieres ir antes de caer en el sufrimiento y en el costo de cursar otra carrera.

8. Ten cuidado cuando uses Agencias de Empleos

Investiga bien para asegurar que encuentre una buena agencia de empleo o portal de empleo en Internet.  Dile a aquellos que trabajan en el área en la que quieres incursionar o a aquellos que han cambiado de empleo o trabajo que te cuenten su experiencia. Trata de encontrar una agencia que sepa cómo ser creativa al colocar a personas en nuevos mercados (no sólo las que se enfocan en buscar ascensos a las personas).

9. No esperes que un Orientador de Carrera te diga en qué campo debes incursionar

Los Orientadores Vocacionales son facilitadores, y te orientarán de acuerdo a los intereses que tu mismo manifiestes. Ellos podrán ayudar a que saques a flote los sueños y talentos enterrados, pero tu mismo tendrás que hacer la investigación y tu mismo tendrás que tomar tu decisión. Cualquiera que te haga promesas de decirte lo que debes hacer, es altamente peligroso y no es confiable.

10. No esperes un cambio repentino

Un cambio de carrera o de trabajo usualmente toma un mínimo de seis meses para concretarse, y se puede tomar un año o más. Cambiar de carrera es uno de las cosas que más te dan vigor y fuerza. Es como experimentar la juventud de nuevo, pero con la sabiduría que te da la experiencia.

Traducido por Luis Castellanos. Artículo original de Barbara Reinhold en Monster.

5 preguntas para hacer después de escuchar una Oferta de Trabajo

business_interviewTodas las personas que están a la busca de un empleo están ansiosos de encontrar su trabajo ideal. Pero no se puede estar tan ansioso de escapar de su trabajo actual o ansioso de salir de las estadísticas del desempleo, como para renunciar al trabajo actual sin pensarlo dos veces.

Antes de hacerlo, uno debe hacer cinco preguntas, a la empresa que nos quiere contratar y a nosotros mismos, que pueden marcar la diferencia entre el éxito y el desastre. Y esas preguntas, de acuerdo a Julie Jense, autora del libro “No se qué quiero, pero lo que si se es que esto no es” (I Don’t Know What I Want, But I Know It’s Not This), son las siguientes:

1. ¿El trabajo ofrecido y las responsabilidades inherentes me dará gratificación, me ofrecerá un reto y me dará satisfacción?

A esta pregunta muchas veces no le damos la importancia requerida, porque los buscadores de empleo quedan impresionados por el título del cargo, por el sueldo y/o por los beneficios. Debe tomar conciencia de cómo sería un día de trabajo en el cargo ofrecido. ¿En qué ocupará la mayor parte del tiempo? ¿Está la línea de trabajo alineada con mis valores? ¿Aprenderá rápidamente y se aburrirá o se sentirá sub-empleado?

Diane Speros, que trabaja en el área de publicación, hubiese deseado conocer cómo iba a pasar sus días antes de aceptar uno de sus primeros empleos luego de graduarse. “Todo el tiempo lo ocupaba cumpliendo diligencias personales para mi jefe,” decía. “Ese era el ‘trabajo administrativo’. Nunca pregunté en qué invertiría mi tiempo.”

2. ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades del futuro supervisor o jefe?

Esta pregunta puede ser difícil de responder, y se responde mejor una vez que se ha recibido la oferta de empleo. Se querrá tener una buena idea acerca de cómo es el estilo gerencial del futuro jefe o supervisor. Hable con su futuro jefe tanto como pueda, para averiguar lo que pueda acerca de su personalidad, para saber si lo podrá soportar o sobrellevar. ¿Recibirá constantemente retroalimentación y revisiones, de manera consistente? ¿Le gusta conversar mucho acerca de muchas cosas, o se atiene estrictamente a tópicos relacionados con el trabajo?

3. ¿Hay muchos cambios en el cargo y en la empresa oferente? ¿De qué tipo son?

Los cambios constantes pueden significar estrés constante. Averigüe si vienen grandes cambios en el futuro, tales como nuevos sistemas gerenciales o de informática, retiros o jubilaciones pendientes, o adopción de nuevos procedimientos que aún no están maduros o listos. Al mismo tiempo, se debe recordar que algunas de las transiciones tendrán menos efecto en algunos cargos que en otros.

4. ¿Cuáles de mis habilidades, destrezas y experiencias podré usar en el trabajo, y cuáles podré aprender?

Asegúrese que sus habilidades y destrezas serán empleadas y que recibirá capacitación y ascensos en el futuro. Cuando se decida buscar otro empleo, querrá tener un racimo de experiencias que pueda ofrecerle a su próximo empleador. Su meta es hacer bien su trabajo, mientras se está en contante crecimiento y aprendizaje.

5. ¿Cuántas personas han ocupado el cargo en los últimos años?

Conociendo cuántas personas han ocupado el cargo, y saber por qué se fueron, puede ofrecer muchos detalles acerca del mismo. Querrá saber si fueron promovidos o si renunciaron. Una cadena larga de renuncias al cargo puede dar la idea de que no durará mucho tiempo en el mismo…

Speros continúa diciendo: “Cinco personas ocuparon el cargo en un año, antes de yo llegar. Todos renunciaban a las dos semanas, incluyendo a mi sucesor, a quien entrené personalmente. Yo renuncié luego de dos meses y casi enfrenté un colapso nervioso antes de partir.”

Jensen asegura que “Es normal que eventualmente el empleo o cargo pueda ser insatisfactorio por una gran cantidad de razones. Lo importante que se debe enfrentar es el entender la raíz de la insatisfacción y hacer algo al respecto.”

Traducido por Luis Castellanos, del Artículo original en Monster

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