Cuando el Líder se derrumba


“Los liderazgos mueren como nacen, por decisión consciente o inconsciente de la gente… El líder reparte el triunfo, pero asume en exclusividad la derrota. El liderazgo no es para siempre, si bien podría, en determinadas circunstancias, acompañar al líder hasta su tumba, en liderazgos dentro del poder formal, como el de Churchill en la Gran Bretaña, o en liderazgos fuera del poder formal, como el Gandhi en la india o el de Martin Luther King en América.

Arrastre es la palabra clave en la definición de líder. Joan Ginebra, tratadista español, sostiene que “ el liderazgo es, en parte, una cualidad personal y, en parte, un fenómeno situacional que mueve a una organización hacia un propósito. El líder arrastra, tira, hala, mientras que otros procedimientos, al igual que el policial, empujan mueven no por arrastre, sino empuje. Ahora bien, ¿arrastre para que?, para el cambio, siempre para el cambio Así pues tenemos que líder es la persona que arrastra para el cambio Completemos la definición, añadamos otros 2 elementos: “arrastra para el cambio, conduciendo por medios persuasivos y en mérito a la aceptación voluntaria de sus seguidores. El líder persuade y la aceptación de ese liderazgo es voluntaria.

¿Por qué hay gente que sigue a otra gente?, ¿Por qué el líder arrastra? Cuatro son las percepciones del seguidor para que se produzca el arrastre: 1) Lo percibo capaz; 2) El quiere mi bien; 3) Lo que él plantea vale la pena; y 4) El se involucra, está involucrado en forma total. Cuando las percepciones cambian, fenece el liderazgo.

Especialistas de gerencia y liderazgo como James K. Van Flete y John Kotter, entre otros, enumeran las razones, las fallas, dislates y errores que derrumban líderes y entierran gerentes… El orden no significa valoración de importancia:

1) No dar ejemplo a los seguidores, no predicarles con el testimonio de vida

2) No decir siempre la verdad, dejarse atrapar en mentiras,

3) Tratar de caer bien, en lugar de tratar de ser respetado

4) No fomentar la disciplina y responsabilidad entre los seguidores y miembros del equipo de conducción

5) Hacer críticas destructivas, en vez de críticas constructivas.

6) No atender las quejas y disgustos de la gente, por el contrario, burlarse de los reclamos.

7) No saber autoevaluarse, evaluar con objetividad su propio desempeño

8) Desperdiciar el tiempo, ocuparse de detalles insignificantes y hacer tareas que corresponden otros.

9) No supervisar a personas o funcionarios a los que se le delego responsabilidades.

10) No tomar decisiones juiciosas y oportunas.

Escrito por Paciano Padrón, y tomado de “Diario El Tiempo” del miércoles 11 de septiembre de 2002.

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Acerca de Luis Castellanos

Luego de unos años en Maracaibo, de regreso en Caracas. Docente Universitario y Bloguero. Orgulloso padre de dos hijos. luiscastellanos @ yahoo.com | @lrcastellanos

Publicado el enero 28, 2008 en liderazgo. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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