Tópicos Gerenciales

La Gerencia del Conocimiento

Diciembre 8, 2008 · Deja un comentario

El activo más importante de una organización, sin duda, es su conocimiento. El surgimiento de la Gerencia del Conocimiento tiene que ver con ello, a través de la búsqueda  de valor agregado, mediante la captura, almacenamiento y distribución del conocimiento organizacional de una manera formal y sistemática.

Es evidente que el gran tesoro organizacional, se encuentra en el cúmulo de conocimientos de los trabajadores de la organización, No se puede, evidentemente, “extraer” de sus mentes, el saber aplicado que se encuentra en ellas. Lo que sí es posible hacer, es propiciar el ambiente para que el conocimiento sea creado, descubierto, capturado, compartido, destilado, validado, transferido, adoptado, adaptado y aplicado a la creación de valor.

Para ello se necesitan las condiciones adecuadas (infraestructura y una organización emprendedora), los medios correctos (modelos, procesos y herramientas de aprendizaje), las acciones coadyuvantes (que la gente instintivamente busque, comparta y utilice el conocimiento) y el liderazgo pertinente (que sean un modelo de aprendizaje y compartición de conocimiento).

La empresa del saber ha de ser excelente no sólo en la información que maneja y en su acceso a la existente en el exterior, sino también en  su instrumentación, es decir, en su traducción rigurosa a conocimiento sólido y aplicable.

Para hacer este reto posible, la organización debe asegurar la conversión de la información disponible a conocimiento valioso, ya que necesita hoy en dia, una mayor dosis de conocimiento para  encarar sus metas de productividad y competitividad en la nueva economía.

Muchos han creído que la sola implantación de la nueva tecnología, puede solventar los problemas de actualización del conocimiento que se coloca en ejecución. No es así, en tanto que la tecnología es sólo un medio para hacer más eficaz la transmisión y difusión del conocimiento. Pero en forma alguna lo sustituye. De tal manera que sigue siendo la calidad del saber la característica más importante de la gerencia del conocimiento y no la tecnología, como muchos piensan. Aunque sí puede esta última, fungir como extraordinaria herramienta para validar y cotejar la calidad.

Obviamente, hay que hablar más de aprendizaje que de formación, e incluso de habilidades de aprendizaje, que tan necesarias nos resultan. Entre estas habilidades y fortalezas para el aprendizaje, e insistiendo en que el trabajador del saber protagoniza el proceso, figura el pensamiento crítico y otras habilidades cognitivas, pero también elementos intrapersonales como la tenacidad, la intuición o la serendipidad (sagacidad al hacer descubrimientos casuales). El profesional experto y aprendedor permanente sabe obtener el máximo provecho de la información a que accede.

El conocimiento puede generar un rendimiento que a todos nos beneficia. No debemos marginar el conocimiento de las ciencias sociales, tenemos que aplicar con decisión y entusiasmo las tecnologías del comportamiento humano, de la organización del trabajo, del aprendizaje personal, etc.

Puede decirse que muchos de nosotros somos procesadores humanos de información: consultamos muchos papeles y generamos más. Aprendemos continuamente y contribuimos, mediante la innovación, a extender las fronteras de nuestro campo del saber. Lo que hacemos está lleno de conocimiento: el que hemos adquirido, el que seguimos adquiriendo y el que nosotros mismos hemos generado.

José Gerardo Guarisma Álvarez

Tomado del Diario “El Universal

Categorías: creatividad · gerencia

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